El camino del éxito y un plan de entrenamiento (I)

Te invito a mirar este vídeo. Si te gustan las ideas, pasa a la acción con este plan de entrenamiento que te propongo desde el Coaching:

1. Descubre tu talento (lo que realmente quieres hacer con tu vida)

Haz una lista extensa de las actividades o situaciones de tu vida o de la vida de otros que te gustan. Analiza cada una con estas 4 preguntas:

* ¿Se me da muy bien?

* ¿Lo podría hacer por horas sin aburrirme?

* ¿Estoy dispuesto a dar mucho de mí y dedicarme a ello hasta conseguir logros?

* ¿Cuándo empezaré a buscar y crear las oportunidades para hacerlo realidad?

Si respondes sí a las 3 primeras y decides un fecha en menos de tres días, ya estás descubriendo tu talento y lo que quieres hacer con él. Sigue por ese camino.

2. Aumenta tus ideas (sé creativo)

No importa si eres emprendedor o trabajas para alguien, si eres un chaval o tienes 45, siempre puedes ser más creativo. Eso te hace más fuerte, te permite adaptarte y avanzar. La clave está en entrenar.

Aquí tienes un ejercicio muy sencillo: Piensa en tu actual negocio y tu competencia. ¿Qué podrías reducir, eliminar, incrementar o crear para ofrecer algo mejor que ellos? Escríbelo en un gráfico:

matriz

Luego, toma decisiones. Aplica algunas ideas, desecha otras. Vuelve a hacer el gráfico. Ponlo delante de tu mesa de trabajo, pide a tu equipo que haga el mismo ejercicio y compáralo con el tuyo. Haz otro gráfico de tu vida personal. Sigue pensando, relacionando, poniendo a prueba…y ya estás entrenando.

3. Persevera hasta el final

Emprendedores y empleados pierden la ilusión y las ganas de levantarse cada día para trabajar porque han desconectado con la recompensa o el sentido de lo que hacen. Tener un trabajo o recibir un salario cada mes no estimula. Se necesita algo que emocione interiormente. Eso se llama motivación y es lo único que consigue la perseverancia, cada día, cada hora, año tras año, hasta conseguir grandes resultados.

Te planteo un reto. Cada día durante dos semanas al levantarte hazte 4 preguntas:

* ¿A quién amo y quién me ama?

* ¿De qué estoy orgulloso en mi vida?

* ¿Qué haré hoy para tener más energía?

* ¿Cómo ayudaré a los demás a  ser más felices?

Conectar lo que más te importa con el inicio de tu jornada puede ayudarte a recuperar el motivo por el que haces las cosas cada día.

Hoy entrenamos tres talentos. En el próximo post plantearé tres talentos más que pueden ser útiles en tu camino de éxito.

Tres claves para el autónomo o freelance

haircutCarolina se levanta muy temprano para abrir su peluquería y trabaja hasta muy tarde, sin siesta ni descanso. Acepta todos los encargos, sin ver la hora ni el día. Invierte unos euros en publicidad y dedica todas las noches a escribir en las redes sociales buscando más clientes. “La competencia es fuerte -me comenta- y hay quienes están tirando los precios por los suelos. Ya no sé qué más hacer”.

Hablamos de todo un poco, de sus ganancias por mes y de sus agobios. Al final, acordamos unas sesiones de Coaching. Quería hacer cambios cuanto antes.

Y las decisiones que tomó le llevaron donde quería: unos ingresos más estables, una vida familiar más feliz y un estado de ánimo a prueba de crisis.

Todo empezó cuando se dio cuenta que trabajaba mucho sin ver resultados, que su salud estaba empeorando y su estado de ánimo estaba siempre alterado. La relación con su marido no era la misma y sus hijos la ponían más nerviosa que de costumbre. Ver esta realidad y desear cambiarla con urgencia le impulsó a actuar.

Carolina decidió hacer tres cambios: en su motivación, autodisciplina y capacidad innovadora.

Motivación

Consiguió tener un sistema propio para motivarse cada día. Primero cambió el hábito de la preocupación diaria por el de la planificación directa. En vez de agobiarse y darle vueltas a los problemas, se centró en lo que podía y quería hacer. Después, identificó lo que más le importaba en su trabajo y lo que le hacía sentir orgullosa, para despertarse cada mañana con la mirada puesta en algo que valía la pena, por encima del trabajo y del dinero. Por último, escribió un plan para ser mejor tanto en casa como en el negocio, lo ubicó en un lugar visible y a él acudía cuando sentía que le faltaba el aliento.

Autodisciplina

Encontró que la forma de ser fiel a su plan era evaluar cada semana sus avances y conversarlo con su familia para animarse. Ya no sólo trabajaba mucho sino que empezó a medir los resultados de sus acciones: Si algo no funcionaba, lo cambiaba por una nueva acción.

Dejó un tiempo las redes sociales y se concentró en escuchar lo que necesitaban sus clientes, hablando incluso por teléfono con ellos. Así, salieron ideas para nuevos servicios.

Y respecto a sus horarios, puso una norma: En el trabajo, 100% concentrada en ser mejor profesional y en casa, 100% sólo para mis hijos y mi marido.

Innovación

Carolina decidió formarse por su cuenta y leer sobre marketing y publicidad. Eso la llevó a cambiar el nombre de su peluquería, incluir nuevos servicios y asociarse con dos centros de estética. Entró en una asociación y consiguió cerrar un acuerdo con dos casas de la tercera edad. Al ver el movimiento de clientes, se arriesgó y contrató una ayudante…

Carolina sigue viviendo en la misma comunidad, con la misma familia y rodeada de una competencia cada vez mayor pero su vida ya no es la misma. Decidió un cambio y lo hizo realidad gracias a su motivación, autodisciplina y capacidad de innovación.