Coaching y paro: Una historia que puede ser la tuya

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Un 10 de diciembre me llama José Márquez al teléfono y dice: “Buenas tardes Sr. Vásquez, sé que es coach y quiero que me ayude a conseguir trabajo”. Ni transcurre un segundo y él agrega rápidamente: “Si no puede ayudarme, avíseme y así no le haré perder su tiempo ni el mío”. Es ahí cuando le planteo conversar sólo 20 minutos antes de darle una respuesta.

En el breve diálogo me comenta que no tiene trabajo hace 6 meses y que se ha cansado de enviar CVs sin tener respuesta. Me habla de su falta de fe en el gobierno, en el país y en la posibilidad de volver a trabajar. Dedica muchas horas al día a buscar trabajo en internet, mirando portales de trabajo, revisando sus redes sociales y leyendo consejos para un buen CV y cosas similares. Todo en vano.

Respondiendo mis preguntas, me indica que en el fondo lo que quiere no es sólo un trabajo sino sentirse útil y capaz de hacerse cargo de su familia, quiere volver a tener energía y disfrutar con su familia como antes. Siente que algo en él se ha perdido y lo quiere recuperar. Se da cuenta que el trabajo es sólo una parte de lo que necesita y me afirma que está dispuesto a recuperar su vida, su trabajo, su familia y lo que haga falta. Es en ese momento cuando acepto ayudarle y pactamos 6 sesiones de Coaching (una cada 10 días).

En las tres primeras sesiones, José decide no buscar trabajo sino mejorar su forma de ser y tratar a los demás. En vez de preocuparse, empieza a actuar. Aprende a escuchar y a comunicarse mejor, dedica una hora al día al deporte y empieza a estudiar en casa temas relacionados con su profesión. Mejora su estado de ánimo y vuelve a creer en sí mismo y en lo mucho que vale.

Una vez que se siente equilibrado a nivel personal decide qué hacer a nivel laboral. Tiene claro que no quiere ser emprendedor ni cambiar radicalmente de profesión. Invierte dinero en estudiar un curso para renovarse, mejora su CV y sigue entrenando su perfil comercial. Por fin se decide a buscar trabajo fuera de Extremadura y en puestos diferentes al suyo.

El proceso de Coaching termina. José mira hacia atrás y sonríe al ver todos los avances conseguidos. Sólo falta el trabajo… ¿Sólo? Sigue buscando. Pasan 3 meses y consigue dos entrevistas. Nada.

Un día, después de 6 meses de búsqueda activa, consigue una entrevista y es aceptado. La suerte no la tiene José, la tiene la empresa que ha contratado la mejor versión de José, con más habilidades, conocimientos y sabiduría que antes.

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